La casa · Magdalena del Mar, Lima
Un salón donde la sesión entera entra en el cronómetro
Hablar, escuchar y replicar aparecen desde la primera noche. No hace falta pasar horas de teoría antes de sentarse en la ronda.
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El intervalo entre dos rondas, cuando la discusión sigue fuera de la mesa
De dónde salió el salón
FugaNowFind nació de un grupo de entrenamiento que se reunía en Lima y mezclaba estudiantes de pregrado con gente que ya trabajaba. Quedó claro muy pronto que la sesión corta les servía a los dos lados: a quien tenía una tesis que defender y a quien necesitaba ordenar su intervención en una reunión.
El grupo se volvió escuela cuando tuvo calendario fijo, material propio y una ruta diseñada desde la primera hasta la última sesión. Elegimos la sede de Justo Amadeo Vigil 461 porque se llega hasta ella en bus y a pie desde buena parte de la ciudad.
El nombre de la casa remite a la conversación que se somete a prueba: dos posiciones midiendo fuerzas una con la otra. Esa escena vuelve en cada sesión, y de ella tratan los cursos.
Lo que decide el formato de la sesión
A argumentar se aprende argumentando, y eso pide tiempo de micrófono. Por eso el centro de la sesión les pertenece a las intervenciones de los participantes, y no a la demostración de quien dirige la ronda.
Entrenar solo el propio discurso hace que uno gire alrededor de los mismos argumentos, sin dialogar con lo que dijo el otro. La escucha entra desde la primera noche, con ejercicio aparte y minutos reservados en el reloj.
Tampoco anunciamos transformaciones rápidas. La claridad y el razonamiento bajo presión vienen de la repetición, y la duración de los cursos se calculó sobre esa base.
Las personas que dirigen las rondas
Carmen Yataco
Diseño del programa
Filósofa de formación, hace diez años trabaja con lógica y lectura de argumentos. Son suyos los esqueletos de argumento que Fundamentos de Oratoria usa cada semana.
Aníbal Talavera
Grupos dentro de empresas
Llegó del teatro. Dirige El Reloj del Debate y un tramo de El Punto Débil, siempre atento al peso que una palabra elegida tiene en la decisión de un grupo.
Amelia Rentería
Temas y conducción de ronda
Estudia formatos de debate parlamentario y torneos universitarios. Se encarga del cuaderno de temas de El Punto Débil y conduce rondas de Fundamentos de Oratoria.
Seis reglas que valen en cualquier curso
- El tope de cupos no se mueve
- Los cursos abiertos se detienen en el inscrito número once. Esa cuenta es la que hace que todos hablen en cada sesión, en lugar de mirar desde la silla.
- La grabadora nunca se apaga
- Cada intervención se registra y se entrega a quien habló, junto con la guía que orienta esa reescucha hecha en casa, lejos del salón.
- Material impreso hecho a medida
- Cada curso tiene su propio cuaderno, redactado para ese formato y en ese orden. Acá no circula separata comprada ya hecha.
- Comentario antes de que el grupo se vaya
- La devolución sale dentro de la misma sesión y habla de lo que esa persona dijo: la frase, el ejemplo, el instante en que el argumento cedió.
- La grabación es de quien habló
- Cada participante se queda con su propio audio. No se convierte en pieza de difusión ni llega a nadie más sin la autorización de esa persona.
- Material revisado al cierre de cada ciclo
- Cerrado el ciclo de grupos, el contenido entra en revisión. Los cambios salen de lo que los participantes señalaron y de lo que mostraron las grabaciones.
Nuestra manera de entender el debate
Discutir dentro de un formato acordado es la ruta más corta para entrenar el pensamiento crítico. La comprobación llega al instante: alguien acaba de hablar y quedan dos minutos para tu respuesta.
El trabajo se sostiene sobre tres apoyos: ordenar la intervención, escuchar con exactitud y reconocer un razonamiento mal amarrado. Ninguno se basta solo. Hablar bonito sin escuchar produce un discurso que no responde a nada; ver únicamente el error ajeno es media formación.
Ganar la ronda no es la meta de esta casa. La sesión existe para entrenar, no para tumbar a nadie. Quien concede un punto del lado contrario en plena ronda suma crédito, nunca pierde.
Estar en Magdalena del Mar, Lima nos deja cerca de quienes estudian y trabajan en la zona. Como la mayoría de los alumnos combina el trabajo o la universidad, diseñamos horarios y formatos alrededor de esas rutinas.
¿Ganas de ver los cursos de cerca?
Mándanos un mensaje: te contamos cómo transcurre cada sesión y te ayudamos a elegir por dónde empezar.
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