Ninguna de ellas está aquí para adornar un folleto: cada una cambia lo que pasa en el salón el miércoles por la noche.
01
Nadie debuta con un discurso largo. El turno corto entra varias veces en la misma sesión: repites más y cada intento pesa menos.
02
Antes de responder, rehaces en voz alta el argumento del compañero. Mientras esa versión no coincida con la original, la réplica espera.
03
Sales con los esqueletos de argumento impresos y con el audio de tus turnos, para volver a escucharlos con calma lejos del salón.
04
En los programas abiertos la lista se detiene en el undécimo inscrito. Con ese número todos hablan en voz alta en la misma sesión y todavía queda tiempo para comentar cada turno por separado.
En El Reloj del Debate partimos de los ritos y de las palabras que la organización ya usa. Ese ajuste del material ocurre antes de la sesión de apertura.
Quien termina Fundamentos de Oratoria encuentra material nuevo en El Punto Débil. Los dos se escribieron uno al lado del otro, contando el uno con el otro.